Contabilizaron 60 en un trabajo metodológico que concluirá en enero. Además realizaron el primer encuentro que tiene como fin rescatar el patrimonio inmaterial de la zona.
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Tierra Amarilla, zona de minería y agricultura. Dos labores que viven de la tierra y lo que hay bajo ella. Pocos saben que la comuna cuenta con seis monumentos nacionales reconocidos a la fecha, por lo que el rescate y conservación de estos lugares toma un valor relevante a la hora de seguir contando su historia. Y no solo destaca en lo físico, también en lo inmaterial. Aunque esta es otra historia, la del patrimonio intangible; de talento, de sabiduría de quienes habitan su territorio y que quiere rescatar la agrupación “Yachay Wasi”. El primer paso se dio el 24 de noviembre en el “Primer Encuentro de Artistas, Cultores/ras y artesanos de Tierra Amarilla”.

El por qué
En el 2007 el historiador tierramarillano Alejandro Aracena creó una academia cultural de artes y oficios. Para esto invitó a varios conocidos con los que comenzó a diseñar “Yachay Wasi”.

“En ese tiempo yo quería armar una organización con jóvenes que ya tenían una profesión o un oficio, y el motivo eran que acá hay gente que sin haber estudiado en la universidades eran muy bueno escultores, muy buenos pintores. Yo dije que se nos iban a perder en el tiempo y los invité a formar una organización”, dijo Aracena.

La idea siempre estuvo enfocada en recuperar la artesanía no valorada de la comuna, y aprovechar los recursos, pero el proyecto no perduró en el tiempo, quedando como un recuerdo por largos 10 años.

Ya en 2017 una nueva cepa de jóvenes convencieron al historiador de retomar el trabajo. “Era un grupo de profesionales que me dijo que les gustaría echar a correr esta organización, y me pidieron que los orientara. Ellos están cumpliendo parte del sueño”.

Hoy, a más de un año de reactivar la organización, este grupo de psicólogos, trabajadoras sociales, cineasta, fotógrafos, y profesionales de otras disciplinas, decidieron quedarse en Tierra Amarilla para activarla con actividades, talleres y proyectos.

¿Cuántos?
Ya constituidos y articulando actividades culturales y recreativas en la comuna, los miembros de la agrupación notaron que para tener un alcance real, tenían que saber qué se había hecho durante estos años en la materia y quiénes lo habían estado haciendo.

Es por esto que diseñaron el encuentro de artistas, para saber quiénes eran, su trabajo y realidad. El Fondo Nacional de Desarrollo Regional (FNDR) y la glosa del 2% de Cultura les dio sustento económico para ejecutar el plan: realizar un catastro de los artistas y artesanos en el territorio.

“La recolección de información fue mediante entrevistas semiestructuradas a modo de estudio exploratorio. Las cuales fueron realizadas a todos y todas las y los agentes que desarrollan alguna actividad cultural y que residen en nuestra comuna mediante visitas en terreno”, dijo Carolina López, trabajadora social miembro de la agrupación.

Asimismo detallaron que al momento de recopilar la información dividieron en cuatro zonas de la comuna: precodillera, valle, Tierra Amarilla Norte y Tierra Amarilla Sur.

Todo el proceso, que además cuenta con un registro audiovisual, se materializó en el encuentro y en un catálogo con toda la información.

Conocerse
Ya con la información en sus manos, era hora de juntar a todos los artistas activos que encontraron en su exploración.

El primer encuentro se celebró y no solo pudieron ver los trabajos y las caras tras ellos, también crearon redes. “La jornada del encuentro fue para presentar el proyecto más en detalle y, que se conocieran entre ellos para generar redes, para vincularse. Hicimos varias dinámicas para conocer el punto de vista de las personas y para saber en qué están”, manifestó Pía Acuña, otras de las integrantes de la organización.

Sobre lo vivido en esa jornada Nelson Vieytes, profesor de historia, quien junto a otros jóvenes y vecinos revivieron la fiesta del Toro Pullay en el ’70; dijo que “espacios como este sirven para reflexionar sobre la cultura, sobre lo que queremos nosotros sobre nuestra comuna”.

Otra de las participantes fue Clemida Olivares, presidenta de los “Artesanos y artesanas entre cerros Tierra Amarilla”, quien enfatizó en que la idea de todo esto, es que salgan los artesanos que están escondidos. “Nadie sabía que aquí había artesanos en madera, cuero, piedra. Entonces esta oportunidad que nos dieron ellos fue excelente, porque pudimos conocer a artesanos de acá de la zona, que al menos yo no conocía y mis compañeras tampoco”.

En tanto que Edith Cruz, quien fue la encargada de la zona del valle manifestó que “creo que es la manera y el momento de hacer visible al arte ancestral. Su objetivo igual es reconocer a los artesanos del valle que están tan alejados, que no tienen la posibilidad de poder difundir sus trabajos”.

Proyección
El estudio que finalizará en enero, es la base con la que ahora trabajarán los jóvenes. Dentro de todo el territorio pudieron encontrar alrededor de 60 agentes activos, que fueron encasillados según su arte, destacando compositores de la zona, grupos de caporales, artesanos, entre otros.

Asimismo comentaron que a partir de esta información pueden surgir talleres y proyectos a largo plazo.

También desde la organización señalaron que con la creación del Departamento de Cultura en el municipio, y el proyecto que existe para construir un centro cultural en la comuna, toda esta información y trabajo sirva para que los artistas de la zona tengan mayor reconocimiento y oportunidades, además de un espacio para difundir su trabajo.

Pía Acuña finalmente apuntó a que “se visualiza una línea de rescate que apunta al patrimonio que está a punto de desaparecer. Hay que aplicar medidas de rescate, de salvaguarda, de registro, porque son pocas las personas que manejan el oficio”.

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Fuente: Diario Atacama