La música como motor del alma y la creación no es solo una frase, sino que más bien representa el espíritu de lo que se vivió en la casa de la Cultura en Tierra Amarilla durante este fin de semana

.

Se trató de una clínica de Jazz, dictada por el músico Sergio Olivares, quien integra el grupo Motete, y que es parte de un proyecto del Ministerio de la Cultura, las Artes y el Patrimonio de la Región de Atacama, a través del Fondo de la Música Nacional 2019.

Fue así, como a través de la OPD del municipio de Tierra Amarilla, se propició el desarrollo de la jornada, que concitó el interés de músicos y estudiantes venidos de Vallenar, Copiapó y Tierra Amarilla, quienes pudieron compartir experiencias y aprender nuevas técnicas de la disciplina que implica el tocar jazz.

El joven músico copiapino, Sergio Olivares, se refirió a la experiencia vivida en la jornada de sábado. “La verdad es que uno siempre puede aprender más y acá me quedé gratamente sorprendido con el nivel que tenemos, y quise traer el jazz a esta comuna, porque no siempre se tiene esa posibilidad. Acá yo entiendo que existe la Orquesta Crisol, pero siempre es importante traer más elementos y poder conocer a otros músicos”, puntualizó.

Por su parte, el músico Javier Díaz Ortiz, quien es trompetista, valoró mucho el espacio. “Yo creo que fue espectacular, ver a mi amigo Sergio dando clases, y además que me resolvió muchas dudas que tenía. Sería muy bueno que se sigan dando estas actividades. Aquí la gente la pasó muy bien y todos pudimos disfrutar mucho. A mi me encantaría volver a juntarnos con los muchachos”, precisó.

De acuerdo al programa de trabajo que tienen, se dictarán 2 clínicas más en Copiapó y una en la comuna de Caldera en las próximas semanas.

.