Es de conocimiento público, las deplorables condiciones en que recibí la educación de nuestros niños y niñas; profesores con bono SAE impago, con deudas previsionales, tanto de docentes como de asistentes de la educación, con inseguridad y hostigamiento laboral por parte de la administración anterior, lo que generó movilizaciones prolongadas en desmedro de las clases de nuestros hijos; la no compra de materiales para el desarrollo de las clases y talleres; escaso mobiliario y equipamiento escolar; un déficit mensual de cien millones de pesos que debemos cubrir traspasándole recursos desde el municipio; infraestructura de las escuelas en mal estado, sin mantención adecuada y en la mayoría de ellos que ya cumplieron su vida útil; fuga permanente de estudiantes hacia las escuelas y liceos de Copiapó, y lo más grave, es que todo esto generó que los establecimientos de la zona urbana estén clasificadas como Insuficientes por la Agencia de la Calidad de la Educación, y que de no remediar este año, estén expuestas a ser cerradas por parte de la autoridad. Esta condición, no tan sólo se desprende de los bajos resultados en las pruebas del SIMCE, sino que también en los bajos resultados que muestran nuestros niños y niñas en su autoestima, convivencia escolar y hábitos de vida saludable y convivencia cívica.

Desde el primer día que asumí como alcalde, mi prioridad fue mejorar la calidad de la educación, y partí por lo más básico: que nuestros profesores y asistentes de la educación recibieran sus sueldos y cotizaciones previsionales como corresponde. A nuestros profesores les cancelamos el bono SAE y se terminó su persecución y agobio laboral. Hoy en día ellos tienen todos sus pagos al día y se les respeta su Carrera Docente. Además estamos implementando un Plan de Acción que permita abordar todos los aspectos que mide el SIMCE, desde los ámbitos sociales y personales como lo son el fortalecimiento de la autoestima de nuestros niños y niñas, la generación de un buen ambiente de convivencia escolar, y el desarrollo de hábitos de vida saludable y vida cívica en nuestros estudiantes.

Estamos convencidos que nuestros niños mejorarán sus rendimientos en la medida que les mejoremos su autoestima y la convivencia que tienen en su escuela, para ello les queremos dar una señal de respeto; entregándoles colegios con una infraestructura limpia, ordenada y acogedora. Por esta razón, con el Concejo Municipal, dispusimos en febrero pasado de $150 millones para limpiar, pintar, y mejorar las falencias de nuestros añosos colegios, los cuales son adicionales a los $30 millones que para estos aspectos nos entrega el MINEDUC. Sin embargo, por más que nos esforcemos, no podemos remediar una irresponsabilidad tan grande de la administración anterior, como la fue la de no haber ejecutados los proyectos para el Liceo y la escuela Víctor Sánchez.

Junto a ésta señal de mejoramiento en infraestructura, y siguiendo con la idea de fortalecer la autoestima y convivencia escolar, hemos realizado la reposición de mobiliario para los establecimientos de la comuna, por un monto de 49 millones de pesos, compras que no se habían realizado en ocho años, y que, en un par de meses las hemos concretado.

Con recursos provenientes de la Ley SEP, se ha invertido en lo que va del año una cifra superior a los 300 millones de pesos, dotando a las escuelas de materiales, equipamientos y monitores para fortalecer la formación integral de nuestros educandos, pero también de textos escolares para complementar y apoyar a nuestros docentes en el mejoramiento del proceso enseñanza-aprendizaje, además de elementos tan diversos como equipos computacionales, material fungible, material deportivo, contratación de profesionales y personal de apoyo para las distintas áreas del sistema educativo.

En esta línea a la escuela Víctor Sánchez y el liceo Jorge Alessandri la semana pasada les hemos entregado instrumentos musicales que implementen sus bandas con una inversión del orden de los $20 millones. Esperamos que para el desfile del 21 de mayo Tierra Amarilla cuente con tres bandas: la del Liceo de Los Loros, la de la Escuela Víctor Sánchez y la del Liceo Jorge Alessandri Rodríguez.

Como podrán ver, estamos abocados con todas nuestras energías y convicciones a defender las escuelas de Tierra Amarilla y ahora esperamos el compromiso de ustedes; padres y apoderados, para que junto a nuestros profesores y asistentes de la educación, le entreguemos a nuestros niños y jóvenes la formación que merecen.

.