NEGOCIACIÓN. Desde la sanitaria indicaron que aún falta formalizar la transacción y el pronunciamiento de autoridades. Econssa y la SISS indicaron que aún no han sido informados sobre el cierre del proceso, pero esperan ser notificados para establecer si los nuevos inversores cumplen con las condiciones.

Aguas Chañar dio a conocer que se realizó un nuevo paso en el proceso de due diligence, en el marco del acuerdo alcanzado entre Icafal, Hidrosan y Vecta para traspasar el 100% de la empresa al grupo conformado por la japonesa Marubeni Corp y Toesca Administradora General de Fondos.

Actualmente, las partes han llegado a acuerdo pero aún faltan algunas diligencias por hacer para que se concrete la transacción. Desde la sanitaria estimaron que un plazo aproximado de dos meses debería culminar el proceso y concretar la venta.

AGUAS CHAÑAR 
“El proceso aún continua, falta formalizar la transacción, faltan además pronunciamientos de las autoridades como la Fiscalía Nacional Económica y la Superintendencia de Servicios Sanitarios. Por lo tanto, todavía falta parte de lo que hemos venido desarrollando los últimos meses. Se estima que el proceso debería estar finalizado dentro de uno o dos meses más, que es lo que se demoran estas instituciones en otorgar los permisos correspondientes”, comentó el gerente de Asuntos Corporativos de Aguas Chañar, Pablo Romero.

Esta medida fue realizada con el objetivo de buscar nuevos interesados para llevar a cabo el Plan de inversiones de Aguas Chañar, “para mejorar cada vez más la calidad del servicio que ofrecemos”, agregó Romero. En este sentido, el gerente de Asuntos Corporativos aclaró que si se concreta la venta “el cliente no debería percibir ningún tipo de cambio, la legislación sigue siendo la misma, básicamente es un cambio en la administración de la empresa”.

En relación a los montos de la inversión, desde la sanitaria indicaron que no tienen conocimiento sobre ello. Sin embargo, un medio nacional dio a conocer que la operación implicaría aproximadamente US$27 millones.

ECONSSA
La Empresa Concesionaria de Servicios Sanitarios (Econssa), empresa pública, es titular de la concesión de servicios sanitarios en la región de Atacama y es explotada por Aguas Chañar tras un contrato por 30 años (desde el 2004). En relación a la futura venta de la compañía, desde Econssa indicaron que no han sido notificados de forma oficial sobre el cierre de la negociación, pero indicaron que este tipo de cambio de grupo accionario no es nueva, ya ha ocurrido en Antofagasta el 2015.

“Tenemos que tener una notificación formal, en el cual se requiere información súper específica de quiénes son los que están comprando, cuál es su participación accionaria, cómo sería la estructura de Aguas Chañar desde un punto de vista societario y en base a eso, hacemos un análisis que básicamente consiste en certificar que los nuevos socios cumplen las mismas condiciones que tenían los socios originales”, comentó el gerente general de Econssa Chile, Patricio Herrera.

Entre los requisitos se solicita que tengan el respaldo financiero y experiencia dentro de los sectores regulados. “Nosotros tenemos que certificar si las cumplen y se les da la autorización para el respectivo cambio”, agregó Herrera.

Por último, el gerente general de Econssa aclaró que el traspaso de Aguas Chañar a nuevos inversionistas no tiene ninguna incidencia sobre el contrato que manejan con la compañía de servicio sanitario.

SISS
Mediante un comunicado de prensa, la Superintendencia de Servicios Sanitarios (SISS) indicó que a la fecha no ha recibido la solicitud de autorización por el cambio de propiedad de la compañía, y señaló que una vez ingresados los antecedentes los analizará en detalle, para luego entregar su pronunciamiento oficial en el ámbito de las obligaciones que la ley le asigna en estas materias.

Pese a ello, informaron que mantendrán su actual programa de fiscalización especial a los nuevos controladores, respecto de los compromisos que fueron instruidos en el contexto del Plan Atacama, en materia de inversión, gestión, operación, cercanía con los clientes, y el mejoramiento en el más breve plazo de los planes de emergencia para la zona.

El paquete de medidas de corto, mediano y largo plazo exigido por la SISS, fue instruido ante los problemas a la calidad de servicio presentados por la concesionaria. Dentro de las medidas de corto plazo, se encuentran el buscar alternativas para mejorar la calidad del agua, incorporando nuevas fuentes y plantas de osmosis inversa, así como la posible compra de agua desalada para complementar con agua potable de calidad en su sistema productivo.

En el largo plazo, es decir, para el año 2020, se espera el inicio de las operaciones de la desaladora de Atacama que permitirá asegurar calidad y continuidad para el sistema de Copiapó, Tierra Amarilla, Caldera y Chañaral.

REACCIONES
Diversas reacciones causó entre los parlamentarios de la región la noticia de que Aguas Chañar estaría próxima a concretar su venta. La senadora por la región de Atacama, Yasna Provoste (DC), indicó “creemos que esto es una burla para todos los habitantes de la región, esta empresa debió irse indemnizando a la gente (…) Hoy el Estado tiene la posibilidad de tomar la entrega de un servicio tan importante como es el agua potable. Queremos hacer un llamado para que el gobierno a través de las instancias que quedan, particularmente Econssa y la SISS, no avale este contrato”.

Por su parte el senador Rafael Prohens (RN), comentó que “lo único que se espera de cualquiera que compre esta empresa, es que sea un aporte al mejoramiento del abastecimiento de agua en la región y mejorar la calidad, que es algo que llevamos sobre nuestros hombros hace tiempo (…) mas allá de quién va a comprar la empresa , debe tener claro que el compromiso con la región de Atacama es mejorar el servicio para la gente”.

Entre los diputados también se generaron diversas opiniones ante la noticia. El diputado de la UDI, Nicolás Noman, aseguró que es “una muy buena noticia y señal para revertir la situación de la mala calidad del agua en toda nuestra región de Atacama”. Si bien, el parlamentario explicó que la transacción está sujeta a respaldo de la SISS y de la Fiscalía Nacional Económica, indicó que no le cabe duda que, “el negocio llegará a buen puerto, porque ya resulta impresentable que los actuales dueños de esta empresa entreguen un servicio tan nefasto a nuestras comunas”.

Sentir en el mismo sentido que expresó la parlamentaria Sofía Cid (RN) tras señalar que “entiendo que la venta se enmarca en el proceso de Aguas Chañar para levantar recursos para el plan de inversiones y obra que se necesitan en Atacama (…) Espero que esta transacción repercuta positivamente en nosotros los usuarios”.

Por otro lado, el diputado Juan Santana (PS) manifestó que “lo central en este debate es que el servicio de agua potable que se le entrega a la población sea de calidad. Si esto no varía, el cambio en la propiedad o administración de la empresa Aguas Chañar es completamente irrelevante. Por lo mismo, esperamos que los nuevos controladores no incurran en el mismo nivel de desprolijidades”.

En la misma línea se encuentra la parlamentaria Daniella Cicardini (PS) tras indicar que “espero que no sea solo un cambio de propiedad, de nombre o del logo, esperamos que sea un salto importante y significativo en la mejora y calidad de la entrega de este servicio. Hoy no esperábamos que una empresa como Aguas Chañar, que ha tenido una pésima gestión, se vaya con los bolsillos llenos y sin ninguna posibilidad de hacerse cargo de las irregularidades”.

Por último, el diputado del Federación Regionalista Verde Social, Jaime Mulet, fue enfático en señalar que “soy partidario de que sea adquirida por el Estado, creo que esta es una buena oportunidad de hacerlo y no sigan estos privados, que en manos del actual controlador su desempeño ha sido pésimo”.

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“El proceso aún continúa, falta formalizar la transacción, faltan además pronunciamientos de las autoridades como la Fiscalía Nacional Económica y la SISS” Pablo Romero, Gerente de Asuntos, Corporativos de Aguas Chañar

“Hacemos un análisis que básicamente consiste en certificar que los nuevos socios cumplen las mismas condiciones que tenían los socios originales” Patricio Herrera, Gerente General, de Econssa Chile

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Fuente: Diario Atacama / Daniela Munizaga